La primavera es el momento perfecto para dar un aire nuevo a la mesa y divertirse con una mise en place más fresca y llena de color. Porcelana, gres (stoneware) o cerámica; tonos lisos o motivos florales y geométricos: hay mil combinaciones para crear mesas diferentes, cuidadas y perfectas desde el primer plato hasta el postre.
Y si te gustan las paletas más suaves, blanco, marfil, beige, no pasa nada: puedes mantener los platos neutros y añadir personalidad con los detalles. Bastan los accesorios adecuados para aportar color y hacer que cada puesto en la mesa sea especial.